Una petición al Instituto Federal de Transparencia y Acceso a la Información (IFAI) que reveló que poco más de 256 millones de pesos costó a PEMEX la transmisión de unos 10 mil 895 mensajes, para promover la idea de la modernización de la parestatal para invertir en la exploración y extracción de un tesoro escondido en aguas profundas.
El tesoro, sin embargo, resultó más fructífero para las televisoras que bajo esta modalidad se la siguen arreglando para quedarse con las mayores tajadas del gasto publicitario oficial. Otro beneficiado fue la empresa “Aventuras en el años 5000 SC”, encargada de producir un spot de cinco minutos que costó al erario 333 mil 500 pesos.
Si consideramos que esta mini-campaña apenas duró una semana (4-11 de marzo), es destacable observar como desde el diseño de las políticas de comunicación social, el gobierno sigue sangrando a la poderosa paraestatal para defender la tesis nacionalista de la inversión tecnológica en el sector de los hidrocarburos.
Además de esta campaña gobiernista con claros tintes electoreros, en el contexto de una pugna ideológica con López Obrador, crecen los pronunciamientos de una heterogénea sociedad civil que mira con escepticismo la “bien intencionada” participación del capital privado. En el controvertido tema del petróleo, las posturas se han polarizado: defiendes a las oligarquías del calderonismo o luchas por la civil y pacífica defensa del petróleo. En ambas posturas hay demagogia. Sin embargo, difícilmente los espacios intermedios y analíticos del debate son considerados como interlocutores de peso, desgraciadamente el monopolio de la información y politización se concentra precisamente en los partidos políticos y gobierno mediante el gasto de propaganda, mercadotecnia política, comunicación social o como usted guste llamarle. En el jugoso negocio de desacreditar al adversario, los medios se han visto poco pudorosos para autoregular sus códigos de ética, aceptan el dinero como vengan. Después apelarán a la libertad de prensa.
Cifras similares ha erogado la petrolera mexicana en la campaña a favor de la reforma energética, en tiempos bonantes con un barril por encima de los 110 dólares, como diría el cronista de Tepito, qué tanto es tantitito. Dispendio para equilibrar la resuistencia contra la iniciativa del Ejecutivo Federal.
Todos viven de PEMEX: Hacienda le extrae por la vía fiscal los recursos que permiten el desarrollo de la infraestrcutura básica, pero también lo hacen los medios de comunicación del estado mexicano. La señal del canal 11, la televisión cultural del 22 y el grupo IMER tiene entre su principal patrocinador al monopolio paraestatal. Lo mismo ocurre con el enorme gasto en publicidad inserta en medios impresos, básicamente en periódicos y revistas.
En tiempos modernos de los medios de comunicación, caracterizados por la transparencia, sigue generando malestar a muchos empresarios multimediáticos que PEMEX reduzca su “inversión” publicitaria. Recuérdese como en las últimas maldiciones profanadas por Gutiérrez Vivó contra los gobiernos panistas que según él hicieron todo lo posible por aniquilarlo, el otrora hombre que marcaba el paso en la radio, arremetió contra las sinistras políticas de comunicación social del gobierno federal. “Éllos nos mataron financieramente quitándonos la publicidad del gobierno”, decía el señor Gutiérrez.
Mientras la complicidad de una prensa obligada a denunciar los abusos del poder esté subvencionada por los recursos de las empresas públicas, difícilmente se vislumbra una sana distancia entre los medios de comunicación y las instituciones públicas.
Ecos deportivos
Carlos Harp Helú vivió para contarlo. Liberado de un sonado secuestro en aquellos difíciles días de marzo de 1994, el poderoso banquero ha dedicado los siguientes 14 años a la filantropía y a la promoción de su pasión deportiva, el beisbol. El pasado fin de semana en la final de la zona sur de sus Diablos y los Leones de Yucatán, expresó su indignación y repudio a la violencia. Repartió volantes y pulseras a los asistentes a la nueva casa de los pingos capitalinos. En una protesta muy civilizada llamó a los amantes al rey de los deportes congregados en el Foro Sol, a guardar un minuto de silencio por la memoria del joven Fernando Martí, luego condenó la violencia en el país y pidió elevar las condenas de los criminales. Como buen pelotero, el dueño de la novena escarlata le dio un toletazo a los que siguen insistiendo que los ricos no tienen derecho de protestar.
martes, 12 de agosto de 2008
PEMEX, un eterno patrocinador
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